domingo, 12 de julio de 2009

EPISODIO 3: MENSAJE PERDIDO



Air - Lost Message (Mp3)

Alfredo hace horas dejó la casa y aún sigues desnuda frente a la llama de la estufa, tu cuerpo está sudando y no dejas de mirar el fuego, te son irresistibles esas formas, el calor, el fuego que todo lo destruye.
Si no fuera por tu celular avisandote de otro mensaje entrante hubieras permanecido ahí por quien sabe cuanto tiempo.
2 mensajes sin leer.
Los dedos ya saben el camino, inmediatamente lees el primero de los mensajes.
"Todo pasa en la noche"
Sin parpadear buscas el remitente.
1553335268043
Ese número no lo tienes registrado, ni en el télefono celular ni en tu mente.
Segundo mensaje
"Todo pasa en la noche"
1553335268043
Dejas el aparatejo en la mesa y caminas hacia tu habitación pensando sobre los mensajes, pensando sobre ese número, la importancia es pequeña, al menos por hoy.
Hace horas, que no haz dicho una sola palabra.
Hace minutos que peinas tu pelo.
Bien, es hora de salir a la calle, de enfrentar a los demás, de darte cuenta que el mundo no sabe lo que pasa ni lo sabrá.
Caminas hacia la puerta, no sin antes pasar por aquel enorme espejo que se encuentra en la otra habitación.
¿Recuerdas por que compraste este espejo?
Por que te reflejabas en el como en ningún otro, por que casi podias ver tu alma, y las imperfecciones que nadie más veia, por que podías ver el brillo de tus ojos mientras los demás los encontraban "apagados por extrañas razones", amabas ese espejo, pero al pasar hoy tu cuerpo por el, descubriste que el reflejo ya no era el mismo.
No estaban tus tennis negros, ni los jeans que llevabas puestos, no se reflejaba tu abdomen por debajo de esa camiseta, mucho menos la camiseta, tus manos, tus piernas, tu cuello, nada de eso estaba ahí, salvo tu boca, tus ojos y latiendo detenidamente casi sin ganas se reflejaba tu corazón.
Querias tocar ese pequeño corazón, pero el espejo te lo impedia, te alejas y vuelves al sitio, nada cambia, ese espejo solo refleja tus ojos, tu boca y ese organo vital al que ingenuamente relacionamos con cualquier sentimiento.
Caminas hacia la puerta y cierras de un golpe.
Antes de bajar por esas enormes escaleras escuchas que dentro de tu casa suena de nuevo el teléfono celular casi gritando por un nuevo mensaje.
Abres torpemente esa puerta, de pronto las ganas se hacen grandes, corres hacia la mesa y en la pantalla solo se puede leer.
MENSAJE PERDIDO.
¿Se puede perder un mensaje?
¿No se almacenan por defecto?
Revisas el remitente.
1553335268043
¿Donde has visto ese numero antes?

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